Ducha o bañera: cómo decidir (y cómo tener las dos)

¿Ducha o bañera? La ducha aprovecha mejor el espacio y es más práctica en el día a día; la bañera aporta relax, diseño y valor a tu hogar. En baños amplios, la mejor opción suele ser combinar las dos: una bañera exenta como pieza central y una ducha independiente.

Ventajas de la ducha

La ducha ocupa menos espacio, es más accesible y resulta más práctica para el uso diario. Un plato de ducha extraplano facilita una entrada a ras de suelo, moderna y segura.

Ventajas de la bañera

La bañera invita a la relajación, suma un punto de diseño y puede aumentar el valor de tu vivienda. Es ideal para familias con niños y para quien busca convertir el baño en un espacio de bienestar. Una bañera exenta se convierte además en el centro estético del baño.

¿Y si tengo poco espacio?

En baños reducidos puedes optar por una bañera de 150 cm, una bañera semi-exenta o una ducha con plato a medida. Mide bien el espacio disponible antes de decidir.

La mejor opción: tener las dos

Si el espacio lo permite, no tienes que elegir. Combinar una bañera exenta con una ducha independiente te da lo mejor de ambos mundos: el relax de la bañera y la practicidad de la ducha diaria.

Preguntas frecuentes

¿Qué ocupa menos, la ducha o la bañera?
La ducha, que aprovecha mejor el espacio y es ideal para baños pequeños.

¿Qué añade más valor a la vivienda?
Una bañera de diseño, especialmente una bañera exenta, aporta un valor estético y de bienestar muy apreciado.

¿Puedo tener ducha y bañera en el mismo baño?
Sí, si el espacio lo permite es la opción más completa y la tendencia en baños de diseño.

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